PORQUE SOY BROCHERIANO
Dos son los cauces que me han llevado a esta
devoción. Uno el hecho de ser formado por los jesuitas en todos los niveles
educativos.
Tal vez el primero que me habló del Cura
Brochero fue el hermano Climent en primero inferior. Pero desde muy chico
conocí su personalidad ejemplar. Tengo presente una revista del colegio donde
se contaba su historia de sacerdote infatigable dando todo por “sacarle almas
al diablo”.
La
devoción que tenía el actual santo por los ejercicios espirituales debe haber
sido el motivo por el que fueron jesuitas sus vice postuladores. Tengo recuerdo del
Padre Paravano primer vice postulador. Por supuesto del Padre Sojo que fue el
tercero y rector del colegio de parte de mi secundario y por último el Padre
Merediz, con quien compartimos secundario ya que egresó en 1956 y yo en el 58.
Ya en mi época universitaria comenzó a
evidenciarse la “crisis de identidad sacerdotal” que tratara el Sínodo de
Obispos de 1971 y que dejó en el camino a sacerdotes queridos. Esto reforzó mi
brocherismo.
Vine después a ejercer mi profesión a un
pueblo cuya parroquia estaba en manos de la Orden de Don Orione así que viví
todas las expectativas de su beatificación y posterior canonización. También
tengo una devoción especial por Ceferino, el santo de las tolderías culminación
de la obra cristianizadora de los salesianos. Los padres de Don Orione dejaron
nuestra parroquia que pasó a ser diocesana. Varios sacerdotes pasaron por ella
hasta que la disminución de vocaciones nos dejó sin párroco teniendo ahora un solo
sacerdote para todo el partido debiendo multiplicarse para poder asistir
espiritualmente a cinco pueblos. Esta crisis sacerdotal volvió a reavivar mi
devoción por el Cura Brochero, ahora santo y patrono de los sacerdotes
seculares. Vivir en un pueblo sin sacerdote, te empuja a pedir la intercesión
del él para aumentar los operarios de la vid y que perseveren los que están.
La segunda fuente de brocherismo es familiar
ya que la tradición familiar dice que mi tío (el marido de mi tía Adela Sáenz
Cavia) Luis David Castellano, nacido en Yacanto recibió la Primera Comunión de
manos del Cura Brochero ya que hizo sus primeras letras en Villa del Tránsito.
Lo que si está perfectamente documentado es que su madre Vicenta Castellano de
Castellano administró la casa de Ejercicios que fundara Brochero por dos años
hasta que este trajera de Córdoba las Hermanas Esclavas. La foto de Doña Vicenta
está en el Museo Brocheriano con una pequeña historia de su paso por esa casa.
Estos datos figuran en el libro Familias de Traslasierra, investigación
genealógica que hiciera mi primo Rafael Mario Castellano hijo de Luis David ya
nombrado y nieto de Vicenta.
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