jueves, marzo 20, 2025

 

PORQUE SOY BROCHERIANO

 

Dos son los cauces que me han llevado a esta devoción. Uno el hecho de ser formado por los jesuitas en todos los niveles educativos.

Tal vez el primero que me habló del Cura Brochero fue el hermano Climent en primero inferior. Pero desde muy chico conocí su personalidad ejemplar. Tengo presente una revista del colegio donde se contaba su historia de sacerdote infatigable dando todo por “sacarle almas al diablo”.

                La devoción que tenía el actual santo por los ejercicios espirituales debe haber sido el motivo por el que fueron jesuitas sus vice postuladores. Tengo recuerdo del Padre Paravano primer vice postulador. Por supuesto del Padre Sojo que fue el tercero y rector del colegio de parte de mi secundario y por último el Padre Merediz, con quien compartimos secundario ya que egresó en 1956 y yo en el 58.

Ya en mi época universitaria comenzó a evidenciarse la “crisis de identidad sacerdotal” que tratara el Sínodo de Obispos de 1971 y que dejó en el camino a sacerdotes queridos. Esto reforzó mi brocherismo.

Vine después a ejercer mi profesión a un pueblo cuya parroquia estaba en manos de la Orden de Don Orione así que viví todas las expectativas de su beatificación y posterior canonización. También tengo una devoción especial por Ceferino, el santo de las tolderías culminación de la obra cristianizadora de los salesianos. Los padres de Don Orione dejaron nuestra parroquia que pasó a ser diocesana. Varios sacerdotes pasaron por ella hasta que la disminución de vocaciones nos dejó sin párroco teniendo ahora un solo sacerdote para todo el partido debiendo multiplicarse para poder asistir espiritualmente a cinco pueblos. Esta crisis sacerdotal volvió a reavivar mi devoción por el Cura Brochero, ahora santo y patrono de los sacerdotes seculares. Vivir en un pueblo sin sacerdote, te empuja a pedir la intercesión del él para aumentar los operarios de la vid y que perseveren los que están.

La segunda fuente de brocherismo es familiar ya que la tradición familiar dice que mi tío (el marido de mi tía Adela Sáenz Cavia) Luis David Castellano, nacido en Yacanto recibió la Primera Comunión de manos del Cura Brochero ya que hizo sus primeras letras en Villa del Tránsito. Lo que si está perfectamente documentado es que su madre Vicenta Castellano de Castellano administró la casa de Ejercicios que fundara Brochero por dos años hasta que este trajera de Córdoba las Hermanas Esclavas. La foto de Doña Vicenta está en el Museo Brocheriano con una pequeña historia de su paso por esa casa. Estos datos figuran en el libro Familias de Traslasierra, investigación genealógica que hiciera mi primo Rafael Mario Castellano hijo de Luis David ya nombrado y nieto de Vicenta.

 

 

 

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