Examen de música.
(Adoctrinamiento docente)
Corría el año 54 y cursaba 1er año en el
Colegio del Salvador
Antes de continuar es necesario hacer esta digresión
por si llega a leerlo alguien que no vivió esos tiempos.
El Colegio del Salvador tenía un privilegio
que era la “autonomía” es decir formaban las mesas de exámenes profesores de la
misma institución.
En el 54 explotó el gran lio de la Iglesia con
Perón.
La
iglesia había apoyado la revolución de 43 desde su inicio. Su ministro de Justicia e Instrucción pública
fue Gustavo Martínez Zubiría –Hugo Wast-, e impuso la enseñanza de Religión
obligatoria en las escuelas del estado. Perón supo aprovechar muy bien el apoyo
de la Iglesia y tal vez fue ella la que le aportó, en parte, la pequeña diferencia de votos que lo hizo
presidente en las elecciones del 46.
Las relaciones se fueron enfriando, los
motivos probablemente fueran muchos pero me atrevo a enunciar algunos: el
endiosamiento de su finada esposa, Eva Perón, el mismo autoritarismo que fue adquiriendo
Perón al pasar los años, la entrada de masones en el gobierno, Borlenghi,
ministro de interior, Tessaire vicepresidente y ministro de marina, Méndez San
Martin justamente ministro de educación. Aclaro que lo de los masones es
puramente especulativo, en aquella época el secretismo era fundamental, pero
eran anticlericales conocidos.
El enfrentamiento fue total al suspender la
enseñanza religiosa en las escuelas, la ley del divorcio, la reglamentación de
la prostitución y otros como el Pastor Evangélico mister Hiks, propiciado por
el gobierno, que hacía reuniones masivas de sanación en la cancha de Atlanta
también en el año 54.
Todo esto nos afectó a nosotros. El mismo año
54 se le quitó la autonomía al Colegio y se lo adscribió al Nacional Manuel
Belgrano. Esto ocurrió a finales de año
de modo que ya habían pasado 2 trimestres y eran muchos los que se iban a
diciembre de modo que no había salvataje posible.
Se sospechaba que los exámenes iban a ser
duros ya que el gremio docente, sin generalizar demasiado era laicista y
anticlerical. Tendría algunos cuentos sobre el tema que voy a obviar para no
hacerlo demasiado largo.
En el colegio era costumbre que se eximieran
pocos alumnos, en 5ª 2ª (año 58), para tomar como ejemplo, se
eximieron de todas las materias 3 alumnos (tal vez 4), algunos discutibles.
En aquel primero éramos alrededor de 100
alumnos en tres divisiones; de éstos, en música, alrededor de 70 se fueron a examen, yo
incluido.
CUNDIÓ EL PÁNICO. Los profesores dieron cursos
de apoyo para tratar de evitar la masacre que se sospechaba. El profesor de
música, el maestro Larimbe , verdadero músico, fundador y director del Coro Nacional
de Ciegos (1) nos daba clases en su casa
sin ocultar su preocupación por nuestro destino. El tema básico era el solfeo y
fue lo que más nos insistió.
Llegó el día, el recibimiento no fue de lo
mejor: algunos alumnos del Nacional Belgrano (ignoro la causa) cuando
entrábamos tiraron un banco por la ventana del primer piso a un especie de
jardincito ubicado en la parte delantera
del edificio.
Nos metieron en un aula, era temprano (serían
las 8) y no nos dieron un recreo hasta que terminaron con todos (ya dije que
éramos alrededor de 70) bastante pasado el mediodía. Solamente podíamos pedir
permiso para ir al baño. Nos autorizaban de mala manera.
La mesa la formaron 3 mujeres: una bastante
adulta, una de mediana edad y una joven. No ocultaban la antipatía que les
causábamos. No perdían la oportunidad para emitir pullas al Colegio. Se imaginan 4 ó 5 horas metidos ahí adentro,
nos movíamos, hablábamos (poco), asustados. Los comentarios de las docentes eran
por el estilo -¿y estos son los alumnos del Salvador?-… ¿En el Colegio no les enseñan a estar
quietos?... ¿Otra vez al baño?.. La más
joven sobresalía por sus críticas.
Había que ir con la Cédula de identidad y al
que la había perdido le daban un papel en la Policía que indicaba que tenía
iniciado el trámite del duplicado… Lo
veo a Julito Señorans, bastante inquieto, intentando “plancharlo” con la mano ya que con todo ese tiempo parecía más bien un estropajo.
Me llegó el turno, por mi apellido era de los
últimos. Me indicaron que solfeara una partitura. Había estudiado mucho y algunas, pocas, las
había practicado tantas veces que las sabía de memoria. Me tocó una de esas. Arranqué
muy embalado. Cuando promediaba me detuvieron. Vino la segunda pregunta algo
así como: el gobierno de Perón y el desarrollo de la música en nuestro país.
Estudiábamos en un libro “Teoría y Solfeo” cuyos autores eran Melgar y Larimbe.
El prólogo desarrollaba
generosamente el tema (si no, probablemente
no se lo publicaran). Unos días antes lo había leído (no todo), pero sí lo
suficiente como para mandarme un “speech” de Perón y el folklore, el segundo
plan quinquenal, el apoyo a la música y unas cuanta loas más que ya no
recuerdo. Me saqué 10, el único de mi carrera en un final, increíble.
No recuerdo como fueron los resultados en
general, pero las brujas, habían sido bastante justas… cosa que no pasó en
otras materias.
Otra:
Tengo claro un recuerdo: el profesor Darío
Luis Hermida, una institución en el colegio, daba Geografía de cuarto e Historia
de cuarto y quinto. Tenía una gran personalidad y manejaba muy bien la ironía y
momentos de humor muy divertidos. Mandaba a examen a montones inclusive a varios de los siete hijos que tenía en el colegio.
El problema vino por la gráfica de la orografía; él, que daba apuntes, había establecido un sistema para graficar las cadenas montañosas (que reemplazaba al clásico de pequeñas rayitas que era un “bardo” con el plumín y la tinta china en papel de calcar), por barras esquemáticas mucho más claras, didácticas y fáciles de hacer.
El día del examen, el primer alumno que le
tocó dar el tema lo hizo como lo había aprendido… los examinadores del Belgrano
se rieron y burlaron groseramente… conclusión, cuando leyeron los resultados
había quedado el tendal. Tengo en mi
mente, como una foto, a Hermida seguido por sus
alumnos con una cara cercana a la explosión a quejarse, no sé a quién,
probablemente el rector del Nacional Belgrano
Lamentablemente no recuerdo el final (2).
Hasta acá llega la historia pero me revolvió
la memoria y me pareció interesante ponerlo en papel para que no quede en el
olvido, que todo este asunto del
adoctrinamiento escolar que está hoy en el tapete NO ES DE AHORA… y recordar quienes
fueron los campeones en el tema.
Juan Manuel
Ignacio Sáenz Cavia 58
(1) El organizó la música de mi casamiento con
Misa de Esponsales en la Iglesia, con órgano, violín, viola y parte del coro de
ciegos. UNA MARAVILLA INOLVIDABLE.
(2) Si alguien que se anime a leer esto y lo
sabe sería interesante que nos lo cuente.
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