jueves, marzo 20, 2025

 

Examen de música.  

(Adoctrinamiento docente)                                                                      

Corría el año 54 y cursaba 1er año en el Colegio del Salvador

Antes de continuar es necesario hacer esta digresión por si llega a leerlo alguien que no vivió esos tiempos.

El Colegio del Salvador tenía un privilegio que era la “autonomía” es decir formaban las mesas de exámenes profesores de la misma institución.

En el 54 explotó el gran lio de la Iglesia con Perón.

 La iglesia había apoyado la revolución de 43 desde su inicio.  Su ministro de Justicia e Instrucción pública fue Gustavo Martínez Zubiría –Hugo Wast-, e impuso la enseñanza de Religión obligatoria en las escuelas del estado. Perón supo aprovechar muy bien el apoyo de la Iglesia y tal vez fue ella la que le aportó, en parte,  la pequeña diferencia de votos que lo hizo presidente en las elecciones del 46.

Las relaciones se fueron enfriando, los motivos probablemente fueran muchos pero me atrevo a enunciar algunos: el endiosamiento de su finada esposa, Eva Perón, el mismo autoritarismo que fue adquiriendo Perón al pasar los años, la entrada de masones en el gobierno, Borlenghi, ministro de interior, Tessaire vicepresidente y ministro de marina, Méndez San Martin justamente ministro de educación. Aclaro que lo de los masones es puramente especulativo, en aquella época el secretismo era fundamental, pero eran anticlericales conocidos.

El enfrentamiento fue total al suspender la enseñanza religiosa en las escuelas, la ley del divorcio, la reglamentación de la prostitución y otros como el Pastor Evangélico mister Hiks, propiciado por el gobierno, que hacía reuniones masivas de sanación en la cancha de Atlanta también en el año 54.

Todo esto nos afectó a nosotros. El mismo año 54 se le quitó la autonomía al Colegio y se lo adscribió al Nacional Manuel Belgrano. Esto ocurrió  a finales de año de modo que ya habían pasado 2 trimestres y eran muchos los que se iban a diciembre de modo que no había salvataje posible.

Se sospechaba que los exámenes iban a ser duros ya que el gremio docente, sin generalizar demasiado era laicista y anticlerical. Tendría algunos cuentos sobre el tema que voy a obviar para no hacerlo demasiado largo.

En el colegio era costumbre que se eximieran pocos alumnos, en 5ª   (año 58), para tomar como ejemplo, se eximieron de todas las materias 3 alumnos (tal vez 4), algunos discutibles.

En aquel primero éramos alrededor de 100 alumnos en tres divisiones; de éstos, en música,  alrededor de 70 se fueron a examen, yo incluido.

CUNDIÓ EL PÁNICO. Los profesores dieron cursos de apoyo para tratar de evitar la masacre que se sospechaba. El profesor de música, el maestro Larimbe , verdadero músico, fundador y director del Coro Nacional de Ciegos (1) nos daba clases en su casa sin ocultar su preocupación por nuestro destino. El tema básico era el solfeo y fue lo que más nos insistió.

Llegó el día, el recibimiento no fue de lo mejor: algunos alumnos del Nacional Belgrano (ignoro la causa) cuando entrábamos tiraron un banco por la ventana del primer piso a un especie de jardincito  ubicado en la parte delantera del edificio.

Nos metieron en un aula, era temprano (serían las 8) y no nos dieron un recreo hasta que terminaron con todos (ya dije que éramos alrededor de 70) bastante pasado el mediodía. Solamente podíamos pedir permiso para ir al baño. Nos autorizaban de mala manera.

La mesa la formaron 3 mujeres: una bastante adulta, una de mediana edad y una joven. No ocultaban la antipatía que les causábamos. No perdían la oportunidad para emitir pullas al Colegio.  Se imaginan 4 ó 5 horas metidos ahí adentro, nos movíamos, hablábamos (poco), asustados. Los comentarios de las docentes eran por el estilo -¿y estos son los alumnos del Salvador?-…  ¿En el Colegio no les enseñan a estar quietos?... ¿Otra vez al baño?..  La más joven sobresalía por sus críticas.

Había que ir con la Cédula de identidad y al que la había perdido le daban un papel en la Policía que indicaba que tenía iniciado el trámite del duplicado…  Lo veo a Julito Señorans, bastante inquieto, intentando “plancharlo”  con la mano ya que con todo ese tiempo  parecía más bien un estropajo.

Me llegó el turno, por mi apellido era de los últimos. Me indicaron que solfeara una partitura.  Había estudiado mucho y algunas, pocas, las había practicado tantas veces que las sabía de memoria. Me tocó una de esas. Arranqué muy embalado. Cuando promediaba me detuvieron. Vino la segunda pregunta algo así como: el gobierno de Perón y el desarrollo de la música en nuestro país. Estudiábamos en un libro “Teoría y Solfeo” cuyos autores eran Melgar y Larimbe. El prólogo desarrollaba generosamente  el tema (si no, probablemente no se lo publicaran). Unos días antes lo había leído (no todo), pero sí lo suficiente como para mandarme un “speech” de Perón y el folklore, el segundo plan quinquenal, el apoyo a la música y unas cuanta loas más que ya no recuerdo. Me saqué 10, el único de mi carrera en un final, increíble.

No recuerdo como fueron los resultados en general, pero las brujas, habían sido bastante justas… cosa que no pasó en otras materias.

Otra:  

Tengo claro un recuerdo: el profesor Darío Luis Hermida, una institución en el colegio, daba Geografía de cuarto e Historia de cuarto y quinto. Tenía una gran personalidad y manejaba muy bien la ironía y momentos de humor muy divertidos. Mandaba a examen  a montones inclusive a varios de los  siete hijos que tenía en el colegio.

El problema vino por la gráfica de la orografía;  él, que daba apuntes, había establecido un sistema para graficar las cadenas montañosas (que reemplazaba al clásico de pequeñas rayitas  que era un “bardo” con el plumín y la tinta china en papel de calcar), por barras esquemáticas mucho más claras, didácticas y fáciles de hacer. 

El día del examen, el primer alumno que le tocó dar el tema lo hizo como lo había aprendido… los examinadores del Belgrano se rieron y burlaron groseramente… conclusión, cuando leyeron los resultados había quedado el tendal.  Tengo en mi mente, como una foto, a Hermida seguido por sus  alumnos con una cara cercana a la explosión a quejarse, no sé a quién, probablemente el rector del Nacional Belgrano

Lamentablemente no recuerdo el final (2).

Hasta acá llega la historia pero me revolvió la memoria y me pareció interesante ponerlo en papel para que no quede en el olvido,  que todo este asunto del adoctrinamiento escolar que está hoy en el tapete NO ES DE AHORA… y recordar quienes fueron los campeones en el tema.

Juan Manuel  Ignacio Sáenz Cavia 58

 

(1) El organizó la música de mi casamiento con Misa de Esponsales en la Iglesia, con órgano, violín, viola y parte del coro de ciegos. UNA MARAVILLA INOLVIDABLE.

(2) Si alguien que se anime a leer esto y lo sabe sería interesante que nos lo cuente.

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